* Lectura integral, no sesgada, de la Biblia: «Porque si sólo leo los pasajes que coinciden con mi forma de pensar, no descubro al Dios que me ha hecho a mí, sino al Dios que me he hecho yo».
* Fidelidad al magisterio y a la tradición de la Iglesia: «Nos quieren colar lecturas de la Iglesia con lenguajes que no son del Evangelio: Iglesia jerárquica por un lado, Iglesia caritativa por otro… No nos pueden colar ese gol, ni meterlo nosotros en propia puerta. Somos la misma Iglesia».
* Amar todos los carismas: «La Iglesia es apostólica y carismática. Es clave conocer y amar todos los carismas en particular, y no sólo en general, porque, si no, nos encontramos con hermanos de la Iglesia y torcemos el gesto porque no los conocemos ni los amamos».
* Comunión de personas: «La Iglesia se compone de personas y hemos de amar a quien nos ha puesto el Señor al lado, aunque no nos caiga del todo bien».
* Con María y la Eucaristía: «Sin la Madre, hay desmadre. El mayor disgusto para una madre es ver enfrentados a sus hijos. No hay comunión sin María: ella nos quiere unidos en red (en el Rosario). Además, hay un lugar donde se hace comunión, no sólo donde se invoca: la Eucaristía».