El proyecto propone la recuperación de la decoración pictórica de falso sillar de la bóveda y el seguimiento arqueológico de las obras
El Pleno de Patrimonio del Principado de Asturias aprobará en semanas el proyecto definitivo de rehabilitación de la capilla de las Alas, que ya fue supervisado por los técnicos de la Consejería de Cultura. Es el único requisito que falta antes de que pueda comenzar la intervención en este monumento funerario, único en Asturias por sus características, que data de 1346. Los arquitectos Jorge Hevia y Cosme Cuenca, los mismos que fueron responsables del plan director de la catedral de Oviedo, son quienes firman el proyecto de rehabilitación. La previsión, según fuentes de Cultura, es que las obras puedan empezar a desarrollarse a principios del próximo año, y el plazo de ejecución es de seis meses.
La actuación en las Alas se enmarca en un ambicioso proyecto en torno a la iglesia de los Padres Franciscanos, que promueve el Ayuntamiento de Avilés, y que incluirá la liberación del ábside del templo románico, una vez que se derribe el convento anejo. Además, se están realizando los informes pertinentes para solicitar que todo el edificio sea declarado bien de interés cultural. La Consejería de Cultura será la que corra con los gastos de la intervención en la capilla gótica de las Alas, que tiene un presupuesto de 311.502 euros. Su contratación y ejecución se realizará a lo largo del próximo año. El Ayuntamiento impulsará que, de forma paralela a las intervenciones en el ábside de los Padres y en la capilla de las Alas, se realice también una obra de consolidación y limpieza sobre la fachada de la iglesia. «Convendría que las obras se realizaran más o menos a la vez y se coordinasen para hacer una intervención coherente», indicó el concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez.
El proyecto de Hevia y Cuenca incluye una reparación del sistema estructural de la cubierta, la renovación del pavimento y la modificación de la iluminación interior. También se subsanarán patologías, se repondrán los morteros disgregados en las juntas y se realizarán las correspondientes tareas de limpieza. Para mejorar la ventilación se propone crear una corriente permanente de aire a través del ventanal oriental, con vidrios solapados, y la puerta de acceso mediante el ranurado de la superficie, que será de bronce.
Para rebajar el contenido de humedad de la sillería, los arquitectos optan por realizar una cámara de drenaje perimetral y ventilada por el exterior y una cámara sanitaria por el interior, comunicando ambas mediante tubos de conexión. El proyecto pretende recuperar la decoración pictórica perdida de la bóveda, que asemejaba el falso sillar, y a tal fin se realizarán las catas y exploraciones estratigráficas necesarias. Si no apareciese resto alguno, los arquitectos proponen su restitución siguiendo la documentación fotográfica de 1984. También esta previsto el seguimiento arqueológico y petrológico de las actuaciones.
El concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, afirmó ayer, al hilo de las obras de rehabilitación del conjunto de los Padres Franciscanos, que la pervivencia de este monumento aconseja que no se sigan celebrando en Carlos Lobo conciertos que impliquen la instalación de amplificadores de sonido. «La plaza de Carlos Lobo está llamada a que, a corto plazo, dejen de realizarse conciertos con amplificación», afirmó.
En su opinión, los recientes desprendimientos de un trozo de cornisa de la iglesia de los Padres tienen que ver con la frecuencia de los conciertos. «Los decibelios retumbando allí, al lado, no benefician para nada al templo, cuya piedra caliza no es de muy buena calidad», indicó. Por eso sostiene que se debe de pensar en eliminar ese tipo de actuaciones de Carlos Lobo, aprovechando, además, que pronto comenzarán las obras de rehabilitación en el conjunto medieval.
Esta medida, insistió el concejal, está motivada por «la protección que tiene que tener esa iglesia, que es la más vieja de Avilés, y de los daños que ocasiona cualquier actividad con amplificador». No obstante, aseguró que podrá seguir utilizándose para otro tipo de actividades, incluso conciertos sin amplificador.